Contador de Visitas

miércoles, 4 de abril de 2012

Mariposas en el estómago...


Considero que la felicidad es un momento que nace de muchas circunstancias, una de ellas quizá sea la calma espiritual.Yo estaba en calma cuando tú llegaste. 
Nada esperaba, quizá porque nada buscaba, pero el regalo que traías era demasiado valioso como para rechazarlo. 
Sin pedir nada a cambio, depositaste en mis manos ese regalo..... era tu corazón.
No me has traído felicidad... pero has llenado de alegría mi vida... alegría y mariposas de papel seda...

domingo, 19 de febrero de 2012

Algo para recordar.



Qué distancia nos separa! Y qué irreverencia que la que me separa de ti sea mayor que la que te separa de mí. Siempre tuve por cierto que esto de las distancias y los tiempos son muy relativos. El bueno de Einstein no sabía la aplicabilidad de sus teorías a las almas trastocadas por el infame beso del deseo, o tal vez sí. Definitivamente no tiene más importancia, no se pueden fabricar bombas atómicas con suspiros... Yo, por lo menos, no me lo imagino. Lo que sí imagino es pasear por cualquier ciudad sintiendo que lo hago por mi vecindario, que tras cualquier esquina aparecerás tú con prisas por llegar a algún lado. Y chocamos. Y nuestras vidas se enredan de una forma extraña en la que tú te llevas mi paraguas y yo tu bono de metro. Y al día siguiente a la misma hora, en la misma esquina, yo te espero y tú traes mi paraguas con la licencia y la certeza de que ambos llegaremos tarde ni recordamos dónde. Ha sido una suerte que a ambos nos gustase enredar vidas y paraguas. Ha sido una verdadera suerte que esperases que yo te esperara.

sábado, 31 de diciembre de 2011

New Years with Bittersweet flavour


Haciendo balance, no puedo dejar de llorar y sentirme triste al recordar que este año la salud nos ha dejado un poco de lado a toda mi familia, también ha sido un año de pérdidas, el año en el que he perdido la ingenuidad, he perdido familiares, tambien he perdido a gente que estaba cerca mío; quiero creer que cada uno tenía trayectorias divergentes a la mía, o invluso versionando a los Panchos, diría que el tiempo y la distancia es el olvido, que el mundo es eso: un cúmulo de casualidades que tarde o temprano se acaban.

Hice la prueba de cuántas personas me llamarían si yo no llamara primero. El resultado fue demoledor. A veces, la realidad es la mejor de las medicinas para curarte la ingenuidad. Lo que no tengo claro es en qué lugar me coloca esto, quién soy ahora y qué habilidades tengo para seguir viviendo como hasta ahora con esperanza e ilusión…

Pero, por contrapartida me encanta cuando la vida me sorprende gratamente, esos momentos inesperados que te hacen felices, existen almas sensibles capaces de sentir y soñar, que por una de esas casualidades del caprichoso destino, un día sin saber cómo, te tocan con su varita mágica en el corazón y te hacen sonreír, son personas que van a dejar huella en tu vida….

Una mención muy especial a mi amigo, mi pareja, mi cómplice, que ha estado a mi lado en cada uno de esos momentos, en los que te sientes una mierda, y inmensamente diminuta e indefensa ante la adverisad. Citando a mi amiga Montse: 'Pase lo que pases no dudes que eres lo mejor que hay. Que NADIE te haga sentir menos. Brilla'

Ha pasado un año y sigo como siempre, en el mismo lugar, y la misma situación que el año pasado. Espero salir de este bucle, de este círculo vicioso que nos arroja a un nuevo año, que antes de empezar ya nos tiembla en las manos con esos miniempleos con minisueldos para esas minisociedades con miniderechos, un año con incertidumbre, con frío, con demasiado frí, sobre todo el el alma. Empezar de nuevo dándole al reset, como cuando el ordenador se atasca, cuando se vuelve loco y al final no te deja avanzar, te impide seguir hacia adelante… cuando al final sólo te queda la solución de apagarlo y esperar ansioso que al encenderlo su locura haya desaparecido y se reinicie sin el lastre anterior. Nuevo, todo entero para nosotros. Con la pantalla blanca, esperando las palabras oportunas para escribir adiós, FIN, y bienvenido, COMIENZO.

¿Y si fuera esta misma noche? ¿Y si empezáramos de nuevo? Sí, ya sé, todos los años para estas fechas sufro ataques dickensianos, pero ¿y si pudiéramos hacerlo?, ¿si dejáramos el mundo en off para volver empezar de nuevo…? ¿Os lo imagináis?

lunes, 19 de diciembre de 2011

domingo, 4 de diciembre de 2011

Un Cuento de Navidad

Hacía frío. Se levantó y salió fuera tratando de no pisar (sin conseguirlo) ninguno de los animalitos de madera que el niño había dejado por suelo y cuando volvió se sentó en la cama. La luz de la lamparilla seguía brillando en la oscuridad. Se puso de pie y se fue hacia ella. La apagaría e iría a tientas, no estaban para gastos excesivos. La vida en Egipto era más dura de lo que había imaginado y echaba de menos la casa de adobe que dejó en Nazaret. María y el niño seguían durmiendo. Se acercó a ellos y metió la piernecita, fría como la nieve, de Jesús debajo de la manta. El niño tenía la costumbre de desarroparse y luego, cuando el frío ya le era insoportable, se despertaba y se echaba a llorar. Empezó a vestirse.Era demasiado para él. Aquella historia del ángel era una losa muy pesada como para llevarla durante tanto tiempo. Todas las mañanas se despertaba con la misma idea en la cabeza. María lo había dejado muy claro: Fue tal y como te lo he contado, José. No podemos seguir así toda la vida. Quería a María pero no podía dejar de pensar en ello. Por lo menos, en Egipto no les conocía nadie, pasaban por una familia normal. Cuando los otros hombres le preguntaban por qué no tenía más hijos él respondía que los hijos los mandaba Dios. Probablemente, los otros hombres se reirían de él a sus espaldas. Egipto era una tierra de apóstatas. El niño se movió en la cama y sacó la pierna fuera. Abrió los ojos un instante y volvió a cerrarlos, se dio media vuelta, cogió la cara de su madre con las dos manos y siguió durmiendo. Le pudo ver bien la cara de Jesús, los mofletes rosados, el pelo rizado y negro, las largas pestañas...Lo cierto era que la llegada del niño le había cambiado la vida. Nada era como antes. Para colmo habían tenido que huir para salvar la vida. Mientras ensillaba la burra volvió a pensar en su aldea y se preguntó si haría tanto frío allí. Recordó los días en los que su padre lo sacaba de la cama y montados en el borriquillo iban los dos a trabajar al campo. Él era muy pequeño y apenas le servía de ayuda. Le llevaba agua cuando su padre tenía sed, vigilaba el borriquillo y tiraba piedras a los perros que se acercaban al olor de la comida que, a mediodía, les repondría del cansancio de las labores... Su padre era un buen hombre, le acariciaba el pelo y tenía una voz profunda y dulce, no le regañaba cuando se quedaba dormido y le compraba dátiles cuando había fiesta. No le digas que te compré dátiles, mamá dirá que te estoy malcriando, le decía con un guiño. Entró en la casa y miró a los dos durmientes. No sabía si María decía la verdad o no pero el niño, allí dormido, sí parecía un ángel. Se dio media vuelta y salió de la destartalada casa. A lo lejos, un gallo saludó a un nuevo día.

sábado, 3 de diciembre de 2011

El árbol de la vida


  • El árbol de la vida, la película, es difícil de comprender porque hay partes que no se entienden. Pero la verdad es que en esta obra hay tanto... implícito. No es sólo la historia de la familia y del chico, es todo lo que la envuelve y lo envuelve la vida... la sensación de caminar descalzo sobre la hierba, refrescarte los pies con una manguera en el césped, las cortinas al viento, la luz por las ventanas, el amor, la frustración, la violencia, la inocencia, la maldad, el miedo...La recomiendo. No suelo hacerlo. Es para verla dos veces, quizá.
  • Es para no querer entenderla sino abrirte a las sensaciones que tienes, a estar abierto a lo que se muestra, a atreverte a ponerte ahí y pensar y a responderte preguntas...

Quotation of the Day

Barra de vídeo

Loading...

The Beatles Best 70+ Songs Music Player - Mini Ver